El cuerpo calcinado de una mujer fue encontrado este lunes por la mañana en un callejón de la localidad bonaerense de Garín, a metros de la autopista panamericana. La víctima no fue identificada hasta el momento, pero el caso conmovió a los vecinos.

El cadáver fue encontrado por los vecinos durante las primeras horas del lunes, en un callejón ubicado entre las calles Islas Malvinas y Mendoza del barrio Villa Angélica, a unas tres cuadras de la colectora de la Panamericana.

Los vecinos rápidamente llamaron al 911 y al lugar llegaron agentes de la Comisaría 3° de Escobar de la Policía Bonaerense, acompañados de personal de Prevención Comunitaria y peritos de la Científica de la fuerza provincial, bajo las órdenes de la fiscal de la UFI N°5, Mabel Amoretti.

El lunes por la tarde se le practicó la autopsia al cuerpo calcinado, pero hasta última hora no se había identificado a la víctima. Los primeros datos que pudieron obtener indican que se trataría de una mujer de entre 20 y 25 años.

Los primeros avances de la investigación darían cuenta de que se habría tratado de un femicidio, aunque hasta el momento no hay más pruebas que confirmen la sospecha de los investigadores.

Será clave el resultado de las pericias para comenzar a dilucidar el caso y saber si la víctima fue asesinada y luego —el o los homicidas— prendieron fuego su cuerpo o si la prendieron fuego viva.

En paralelo, los vecinos del barrio de Villa Angélica se quejaron por el estado de la zona en el que fue hallado el cuerpo. Los reclamos van desde la falta de luz en el lugar hasta la falta de seguridad que afecta a toda la comunidad vecinal.

“Hace años que esas calles son una boca de lobo, años que están así: sin luminaria, sin limpieza y sin patrullaje”, se quejó Gabriela Cuello en diálogo con el medio local Letras de Garín. Mientras que Mary Gutiérrez reclamó: “Cansada de pedir limpieza y cámaras de seguridad para que vean a los que tiran basura”.

Solange Helfrich también comentó la publicación del mismo medio y advirtió: Esa calle es de terror, pasás cuando está oscureciendo y te da pánico pasar cerca. Nunca se escuchó nada. Vivo a 2 cuadras y nadie se enteró por acá. Pobre mujer, que paguen los que deben pagar”.