El lunes por la noche, luego de ser contenida por Javier Milei en Casa Rosada, Sandra Pettovello fue a comer al Museo del Jamón.

 

La ministra de Capital Humano, envuelta en un escándalo por sobresueldos y objeciones judiciales por no repartir alimentos almacenados, ya llevaba dos días enteros de respaldos y gestos del presidente que buscaban evitar su renuncia.

 

Tras una crisis de llanto, como reveló LPO, Pettovello quería renunciar y esa postura se mantiene hasta el momento. Pero esa noche, frente a un interlocutor en el restaurant de comida española, se quejó de que la dejaron expuesta. Ella comió arroz con pollo y su acompañante un bife de chorizo con papas españolas.

Luego del champán, la ministra no disimuló su furia y, pese a que había otros comensales próximos a su mesa que la podían escuchar entre las rabas y los chipirones, despotricó especialmente contra Karina Milei y Pablo de la Torre, a quien había echado el fin de semana para intentar despegarse del escándalo.

 

LPO anticipó que la relación entre Pettovello y Karina quedó detonada luego de que la ministra incumpliera el pedido de albergar en Capital Humano a Rino, el custodio de la secretaria general de la presidencia que fue baleado y salvó su vida de milagro.

 

«Hay que ver si Karina se anima a cargarse a la mejor ministra de la historia», ironizaron ante LPO en el gobierno, en referencia a la calificación que hizo el propio Milei de Pettovello en la sala de conferencias de la Rosada.

 

«Pettovello es una de nuestras mejores ministras. Obvio que sigue», dijo al canal IP Karina, que no había hablado en 6 meses de gobierno, luego de la revelación de LPO.