Marcelo Longobardi criticó la falta de gestión de Javier Milei y advirtió que «va a terminar arruinando» las ideas liberales «en el altar de la imbecilidad».

 

En un encendido editorial, el periodista despotricó contra el presidente, apuntó contra Sandra Pettovello, Toto Caputo y Diana Mondino, y trazó un paralelismo con el gobierno de Carlos Menem.


«Esto va a terminar igual que terminó, lamentablemente, Carlos Menem. Generando una degradación a la historia, a la trascendencia e incluso a la nobleza de las ideas liberales. Eso fue lo que le pasó a Carlos Menem. Menem planteó ideas liberales importantes que terminaron manchadas como consecuencia de episodios visibles de corrupción. En el caso de Milei, que exhibe las mismas ideas de un modo un poco más extravagante, va a terminar arruinando sus ideas en el altar de la imbecilidad», criticó.

 

Los continuos viajes al exterior para participar de actos y charlas que lo distraen de sus tareas diarias también pasaron por la lupa de Longobardi. «El presidente no tiene gestión, eh. Está desconectado. Él es un profeta que anda por el mundo. Se ve que él interpretó la elección así. Por ahí interpretó que lo votamos para que ande por el mundo explicándole a los alumnos de Stanford qué hacer ante una persona que está por morirse de hambre», dijo.

 

«Tenemos un presidente pintoresco, un rey que se supone el tipo más importante del mundo. Digámosle que sí. Estás en otra liga, Javier. Bomba. Anda a Princeton y explica qué son las regulaciones. Y mientras tanto, que al país lo administre Francos», propuso.

 

Los reproches no se detuvieron en Milei, sino que abarcaron a todo el gabinete, con la excepción de Guillermo Francos.

 

«Diana Mondino no ha sido capaz de pararlo antes de que cometa un papelón con los de Vox ni lo puede parar antes de que lo vaya a ver al (presidente de El Salvador, Nayib) Bukele, que es un tipo estudiado y perseguido por el Departamento de Estado». También dijo que Pettovello «no está a la altura» y que Caputo «sigue tradeando bonos, pero nadie tiene la más puta idea del rumbo económico en Argentina».