Cuando se trata de la seguridad vehicular, pocos sistemas son tan cruciales como el de frenado. Ignorar el mantenimiento regular de los frenos puede llevar a consecuencias graves que pueden afectar la integridad del vehículo.

1. Desgaste excesivo de las pastillas de freno

Las pastillas de freno están diseñadas para desgastarse, ya que actúan como la primera línea de defensa en el sistema de frenado. Sin una revisión periódica, estas pastillas pueden desgastarse completamente, lo que lleva a que el metal de las pastillas roce directamente con el metal del disco de freno.

Esto no solo reduce la eficacia de los frenos, sino que también puede causar daños irreparables en los discos, aumentando significativamente los costos de reparación.

2. Pérdida de eficacia en el frenado

A medida que el sistema de frenos se desgasta, su capacidad para detener el auto se ve comprometida. Esto es especialmente peligroso en situaciones de emergencia donde la capacidad de respuesta del vehículo es crucial.

Un sistema de frenos que no está bien mantenido puede resultar en un aumento del espacio necesario para detener el vehículo, lo que potencialmente podría causar un accidente.

3. Daños en el rotor de frenos

Si las pastillas de freno están desgastadas y no se reemplazan a tiempo, los rotores del freno pueden comenzar a dañarse. Los rotores desgastados o dañados pueden vibrar, lo que se siente a través del pedal del freno, y esta vibración es un claro indicativo de que el sistema de frenos necesita atención inmediata.

Si las pastillas de freno están desgastadas y no se reemplazan a tiempo, los rotores del freno pueden comenzar a dañarse (Foto: Adobe Stock).
Si las pastillas de freno están desgastadas y no se reemplazan a tiempo, los rotores del freno pueden comenzar a dañarse (Foto: Adobe Stock).

4. Desgaste de otros componentes

El sistema de frenos es complejo y consiste en varias partes que trabajan en conjunto. La negligencia en una parte puede llevar a un estrés excesivo en otras, como las mangueras líneas de frenocilindros maestros calibradores, aumentando el riesgo de fallos mecánicos en todo el sistema.

5. Costos de reparación elevados

Postergar el mantenimiento de los frenos no solo es peligroso, sino también económicamente imprudente. Los costos de reparar un sistema de frenos dañado por negligencia son significativamente mayores que los de un mantenimiento regular.

Además, el daño a los rotores o a otros componentes puede llevar a reparaciones aún más costosas y laboriosas.

Recomendaciones: ¿cada cuánto debo revisar los frenos de mi auto?

Revisar los frenos de tu auto regularmente no es solo una cuestión de mantenimiento; es una prioridad de seguridad. Los expertos recomiendan verificar el sistema de frenos al menos una vez al año o cada 20.000 kilómetros, dependiendo de las recomendaciones del fabricante y los hábitos de conducción.