Sero Electric, una empresa argentina que se dedica a la producción de autitos 100 por ciento eléctricos, comenzará a fabricar unidades en Brasil (es el cliente más fuerte para las terminales nacionales) porque ya no le conviene hacerlo acá y exportar.

“Hace más de un año venimos trabajando con la gente de Brasil para mandar vehículos, pero no lo pudimos hacer en 2022 porque nos pagaban un dólar a ciento y pico de pesos y no nos daban los costos”, explicó Pablo Naya, fundador de la compañía, en diálogo con Radio Mitre.

Naya contó que “la idea es que la gente de la empresa que está en Brasil empiece a ensamblar, porque tienen todo el know how”. Y aclaró: “No es que nos vamos a ir de la Argentina, sino que la idea es implantarnos en el país vecino y ser fuerte allí. Es un mercado muy grande”.

La planta de autos eléctricos en Castelar Foto: Sero Electric.
La planta de autos eléctricos en Castelar Foto: Sero Electric.Por: Facundo

Además, explicó que Brasil ofrece tasas internacionales a la hora de pedir un préstamo y que, a la hora de importar piezas, sólo de paga un 20 por ciento. “Hay infinidad de cosas que te atraen”, reconoció.

Si importás algo de un país que te sale 100 dólares, cuando llega a la Argentina te termina saliendo 200, por todo lo que pagás. Y calculá que esa pieza la tenés inmovilizada durante bastante tiempo porque no importás para un solo mes, importás para tres o cuatro meses de producción. La tenés frenada ahí y tuviste que invertir en lugar de 100, 200 dólares″, detalló.

A once años de haber creado la compañía de vehículos eléctricos, el empresario admitió que está cansado de luchar contra los impuestos, la inflación, las leyes laborales y las dificultades macroeconómicas de la Argentina.

También se refirió a las dificultades para importar. “Con este nuevo SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina), no sabés para dónde salir. Te van desanimando día a día. A nosotros los emprendedores, las pymes, cada día se nos complica más trabajar. Y la verdad es que estamos cansados”.

Naya dijo que hay muchas presiones a la hora de llevar adelante un negocio en el país. “No sólo las impositivas: los sindicatos, no tenés crédito, la inflación, los precios que te cambian día a día de los proveedores porque tienen los mismos problemas que nosotros -son pymes que tratan de salir adelante como nosotros-. Entonces todo es complejo, es un país muy complicado para poder trabajar. No te dejan avanzar”, lamentó.