“¿Tres meses para conseguir un turno con un dermatólogo?”, pregunta una mujer enojada al teléfono. Intenta hacerse un control de rutina de sus lunares, pero en el centro médico que elige siempre hay opciones recién para noviembre. El caso se repite con odontólogosoftalmólogos y cualquier especialidad. A ese panorama se suma una novedad de las prepagas: cada vez retacean más las visitas a domicilio.

Es un escenario complicado que no mejoró cuando la pandemia empezó a darle algo de tregua a la Argentina. Las prepagas estiman que, aun con los aumentos que ya autorizó el Gobierno -por arriba del 68% en lo que va del año, y con actualización bimestral que sigue costos -todavía están “30 o 40 puntos por debajo de la inflación” de los últimos años. Así lo estimaba una fuente del sector de la medicina privada.

Los asociados no paran de enviar sus quejas a las asociaciones de defensa del consumidor y a la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo que regula a las prepagas.

Los reclamos entre enero y julio ante Defensa de las y los consumidores, dependiente de la Secretaría de Comercio, crecieron 23% con respecto a 2021 y 60% si se compara contra el mismo período de 2020, según datos a los que accedió TN en exclusiva.

En lo que va de 2022, entonces, la Secretaría de Comercio recibió 2321 reclamos. Estos fueron losprincipales motivos por los que se elevaron quejas. Entre los cuatro, representan al 60% del total:

  • “Negativa o falta de cobertura total de la prestación comprometida”;
  • Cumplimiento parcial o defectuoso de la prestación médica o de cobertura de la medicación prescripta”;
  • “Falta de procesamiento de baja del servicio”;
  • “Demora excesiva para el cumplimiento de prestaciones médicas”.

Sandra González, de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), señala que el rubro “prepagas” es el cuarto más señalado por quienes recurren a su asociación para defender sus derechos, por detrás de instituciones financieras, telecomunicaciones y planes de ahorro de autos.

En su caso, los reclamos tienen que ver, en orden, con la demora para conseguir turnos, con los problemas para conseguir autorizaciones por tratamientos y por incumplimientos del contrato -especialmente por discriminación por edad-, señala González.

Aumentos 2022: las prepagas subirán sus cuotas en agosto, octubre y diciembre. (Foto: Adobe Stock)
Aumentos 2022: las prepagas subirán sus cuotas en agosto, octubre y diciembre. (Foto: Adobe Stock)

Por qué hay tanta demora para conseguir turnos por prepaga

¿Qué hay detrás de la demora insólita para conseguir turnos? Una decisión de algunos médicos de dejar de atender por prepaga. “Una numerosa cantidad de médicos se ha bajado de las cartillas como prestadores de las prepagas, algunos solo han dejado de atender los planes más bajos, que abonan entre $500 y $600 por consulta, contra $800 a $1000 de los planes altos”, explica Luis Japas, de la Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP).

Según las prepagas, como el sector está “desfinanciado”, es difícil hacer una actualización acorde a los profesionales. Además, señalan que todavía persisten demoras de las complicaciones para atender durante el aislamiento preventivo por el Covid-19.

Japas asegura que las prepagas más “top” de la Argentina pagan al médico un valor promedio por consulta de $1700. “Si tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos 35% de la consulta se va con la recaudación impositiva, le quedarían al médico unos $1100. El valor del alquiler del consultorio en CABA es de unos $1000 la hora. Si el paciente es de primera vez y su caso es complejo le puede demandar al médico toda una hora de atención, por lo cual su ganancia neta será de solo $100 por la consulta, que cobrará a los 30-60 días”, describe.

Entonces, ¿no hay turnos o no hay turnos por prepagas? Una experiencia que se replica para muchos pacientes es el médico que tiene un lugar por prepaga para dentro de tres meses, pero otro para la semana que viene si la persona paga la atención completa y se acerca al consultorio de manera particular.

La baja de calidad de las prepagas también se siente en un recurso típico de la clase media argentina: el médico a domicilio. (Foto: Télam).
La baja de calidad de las prepagas también se siente en un recurso típico de la clase media argentina: el médico a domicilio. (Foto: Télam).

Cada vez hay menos médicos a domicilio

A su vez, la situación también se siente en un recurso típico de la clase media argentina: el médico a domicilio. Japas detalla que se les pagaba un monto equivalente al de una hora de trabajo por el sistema de telemedicina, por lo que comenzaron a ahorrar costos. El dirigente de AMAP señala que también hay profesionales que, por la sobrecarga de trabajo, terminaron abandonando el sistema de emergencias de atención domiciliaria.

Las prepagas aseguran que cuando mandan un médico a domicilio se involucra un camillero, un conductor de ambulancia, una ambulancia y un médico y que el envío de profesionales por enfermedades que no tienen gravedad “dispersa el sistema de recursos que son prioritarios para atender pacientes más graves”. Es por eso que cada vez más apuntan a que los asociados resuelvan sus consultas a través de la telemedicina, por videollamada.

¿Cómo sigue esto a futuro?Las prepagas esperan que se vaya normalizando la atención a medida que vaya volviendo todo a su ritmo habitual pospandemia, pero reconocen que el problema principal radica en que están “desfinanciadas” por la regulación gubernamental para poner sus precios. Los médicos, mientras tanto, con la agenda cada vez más cerrada para los asociados.

Mientras tanto, el aumento acumulado en ocho meses de 2022 en las prepagas llegará al 68,5% con la implementación del Índice de Costos de Salud,según lo acordado por el Ministerio de Salud con las empresas. Para agosto se estima que un plan familiar compuesto por un matrimonio con dos hijos costará entre $40.000 y $60.000 mensuales. Todavía quedan aumentos en octubre y diciembre.