Tener una buena conexión WiFi en casa es fundamental en estos días. Con el aumento de las actividades en el hogar, contar con una señal fuerte y estable es imprescindible para trabajar, estudiar o simplemente entretenerse.

Sin embargo, como casi todos los dispositivos modernos requieren estar conectados a Internet, puede suceder que la señal de WiFi no llegue tan fuerte como la publicitan los proveedores del servicio. Y las causas pueden ser muchas.

Verificá el estado de tu red y la conexión con tu proveedor

Existen varios trucos para mejorar la señal de Wi-Fi en tu hogar. (Foto: Pixabay)
Existen varios trucos para mejorar la señal de Wi-Fi en tu hogar. (Foto: Pixabay)

Antes de empezar a ver las razones por las que la señal de tu WiFi está lenta, te aconsejamos seguir estos dos simples pasos:

  • En primer lugar, no confíes en un smartphone o tablet para tu probar la velocidad de tu WiFi. Este tipo de dispositivos no miden de manera precisa la señal, por lo que te recomendamos que hagas la prueba desde una computadora de escritorio o una portátil. Así podrás descartar cualquier problema mayor con tu proveedor o tu módem.
  • Las velocidades del WiFi a veces son engañosas: dependen de las capacidades técnicas del hardware (del módem o de tu computadora) y el servicio que contrataste puede ser mayor al que en realidad dispongas en tus dispositivos. Por eso recomendamos que antes de suscribirte consultes con el técnico de tu proveedor para confirmar que puedas obtener la velocidad que promocionan.

Un router viejo afecta a la velocidad de tu WiFi

Un router de hace más de diez años puede ser la razón por la que tenés poca velocidad en la señal de WiFi. También si tu proveedor hace mucho que no te renueva el router WiFi integrado en el combo router/módem de cable es probable que esa sea la causa. Consultá con ellos si no es momento de cambiarlo.

Además, si tenés equipos nuevos -smartphones, smart TV, o una notebook de última generación, nuevos teléfonos inteligentes, un nuevo televisor inteligente, etc.- tiene sentido actualizar el router ya que el emparejamiento de los dispositivos más nuevos con el hardware antiguo puede perjudicar el rendimiento del WiFi.

Mejorá la ubicación del router

Lo único peor que un router WiFi viejo es tenerlo en un lugar escondido y mal ubicado. Es lógico: si necesitás buena señal en el living, en una habitación que uses de estudio u oficina, o en el dormitorio, no instales el módem/router en la cocina o en el lavadero.

Mover el router de lugar es una buena idea para mejorar la señal de tu WiFi. Para su nueva ubicación evitá colocarlo en: estanterías con libros, espejos, peceras, muy cerca de la TV, decoraciones metálicas, grandes electrodomésticos como lavarropas o heladeras, junto a paredes con ladrillo a la vista o de hormigón ni muy cerca del piso

Controlá la cantidad de dispositivos conectados a la red

Una de las mayores ventajas de los nuevos aparatos de WiFi no es solo la mejora de la velocidad que viene con cada nueva generación, sino también el aumento general de la potencia y el número de dispositivos que el router WiFi puede manejar.

Es importante remarcar que es el número de dispositivos conectados y no el número de usuarios en lo que hay que centrarse. Muchos equipos, aunque no estén en uso, aumentan la carga sobre la banda ancha y pueden llegar a saturar la señal y afectar su velocidad.

Trucos y consejos para mejorar la velocidad de tu conexión WiFi

Hacé la cuenta: si contás la computadora, tablet, smatphones, consolas, dispositivos de streaming, smart TV, y demás dispositivos que suelen formar parte de un hogar moderno, vas a descubrir que la lista puede llegar a superar la capacidad de los router y módems más viejitos.

Prestá atención a los extensores WiFi: aumentan el alcance, pero reducen la velocidad

Muchas veces, generalmente en casas grandes, un extensor soluciona el problema de una señal débil. Sin embargo, estos dispositivos tienen un problema: reducen la velocidad de tu WiFi.

Si bien es cierto que su función es ampliar el alcance de su red, pueden provocar congestión en la red, latencia y reducción de la velocidad.

Para descartar que su extensor WiFi sea el causante de la baja velocidad, desconectalo por un tiempo. Así podrás comprobar el estado de tu red, sin interferencias, directamente desde un dispositivo al módem principal. Si el rendimiento mejora, es probable que haya dos problemas:

  1. Es posible que tu extensor esté mal configurado
  2. La cobertura adicional proporcionada por el extensor y todos los dispositivos adicionales que ha añadido a la red podrían estar saturando el router principal

Comprobá la frecuencia de los dispositivos que se conectan a tu WiFI

Tal vez la más técnica de las causas y la más difícil de solucionar. La congestión de canales WiFi se produce cuando varios dispositivos utilizan la misma frecuencia, o canales, en el mismo espacio aéreo. Si tu vecino tiene su router WiFi configurado de forma similar a tu router, y vivís lo suficientemente cerca como para que tu router emita en su espacio vital y viceversa, puede afectar negativamente a tu red.

Para solucionarlo deberás identificar qué canales son los más congestionados y consultar la documentación de tu router en particular para cambiar a canales menos congestionados.

Otra opción es configurar una red mallada o mesh.

Redes WiFi Mesh

Las redes WiFi malladas o de malla (también se las conoce de esos modos) se usan habitualmente en espacios muy grandes como hoteles, oficinas o restaurantes. A medida que los hogares sumaron dispositivos conectados, ese tipo de redes también llegaron al ámbito doméstico.

¿Qué es, en concreto? Se trata de una red en la que hay un router (una base) y varios puntos de acceso que se conocen como satélites o nodos. Ahora bien, ¿en qué se diferencia de una red WiFi con repetidores? En este caso, los múltiples puntos de acceso no solo se conectan a la estación central sino también entre ellos, con el mismo nombre de identificación y contraseña. Eso no ocurre en una red “tradicional” donde todos los dispositivos apuntan al router solamente.